Con la vuelta a la rutina solemos organizar los cuidados de los próximos meses. Aunque la depilación puede realizarse en diferentes épocas del año cuando la piel reúne las condiciones adecuadas, comenzar en otoño facilita la continuidad y permite llegar a los meses de mayor exposición solar con buena parte del proceso ya realizado.
En Lola Burgos no entendemos la depilación como un procedimiento improvisado de última hora, sino como un proceso gradual que requiere planificación, seguimiento y una valoración personalizada.
Por qué se necesitan varias sesiones

El vello no crece todo al mismo tiempo. Cada folículo atraviesa distintas fases: crecimiento activo o fase anágena, transición o fase catágena y reposo o fase telógena. La energía actúa con mayor eficacia sobre el vello que se encuentra en crecimiento activo, por lo que una sola sesión no puede alcanzar todos los folículos de una zona.
Por este motivo se necesitan varias sesiones espaciadas. El intervalo no es idéntico para todas las personas ni para todas las zonas: se ajusta al ritmo de aparición del vello y a su evolución.
Dos tecnologías para personalizar el tratamiento
En nuestro centro trabajamos con IPL Protheus y láser Nexus. Antes de comenzar valoramos el fototipo, el color, el grosor y la cantidad de vello, además de la sensibilidad de cada persona, para decidir qué tecnología resulta más adecuada en cada momento.
La IPL permite seleccionar distintos filtros y trabajar mediante ráfagas de luz. Puede ser una buena opción para comenzar a reducir progresivamente la densidad del vello en personas especialmente sensibles a las molestias del tratamiento.
A medida que el vello disminuye y cambia sus características, podemos continuar el proceso con el láser Nexus para trabajar de manera más selectiva sobre el vello residual. En otros casos, las características de la piel y del pelo nos permiten comenzar directamente con el láser.
Por eso, nuestro plan no consiste simplemente en repetir seis sesiones iguales. Trabajamos habitualmente con planes de seis sesiones para realizar un seguimiento continuado, revisar la evolución en cada cita y adaptar la tecnología y los parámetros a la respuesta de la piel y del vello.
Qué ocurre si todavía queda bronceado del verano
No siempre es necesario esperar a que la piel recupere por completo su tono habitual, pero cualquier bronceado residual debe valorarse antes de la sesión. La exposición solar reciente, el fototipo, la zona y la tecnología que vayamos a emplear determinan si podemos realizar el tratamiento o si es más prudente aplazarlo.
Si la piel ha recibido sol directo de forma intensa en las semanas previas o presenta signos de sensibilidad, esperaremos el tiempo necesario. La prioridad es trabajar en condiciones adecuadas de seguridad y seleccionar los parámetros que correspondan al estado real de la piel.
Cuidados entre las sesiones
La evolución del tratamiento también depende de cómo se cuide la piel en casa. Estas recomendaciones ayudan a mantenerla en buenas condiciones entre una sesión y la siguiente:
- Protección solar diaria: las zonas expuestas deben protegerse también durante el otoño y el invierno.
- Evitar la exposición solar intensa: conviene no tomar el sol directamente antes ni después de la sesión y seguir siempre las indicaciones recibidas en el centro.
- Hidratación: una piel hidratada mantiene mejor su confort y favorece una buena recuperación tras el tratamiento.
- No extraer el vello de raíz: entre sesiones deben evitarse la cera, las pinzas y las depiladoras eléctricas. Cuando sea necesario, puede utilizarse un método de corte como la cuchilla.
- Comunicar cualquier cambio: es importante informar antes de la sesión sobre medicación nueva, alteraciones de la piel o exposición solar reciente.
Un plan que evoluciona contigo

Cada persona responde de una manera diferente. Por eso observamos la reducción de la densidad, los cambios en el grosor del vello y la tolerancia de la piel antes de decidir cómo continuar. El objetivo es conseguir una reducción progresiva mediante un plan adaptado, sin aplicar una pauta idéntica a todas las personas.
Si estás pensando en comenzar, solicita una valoración personalizada en nuestro centro de Chiclana. Estudiaremos tu piel y tu vello para diseñar el plan más adecuado para ti.

