Lifting sin cirugía

Lifting sin cirugía

lifting sin cirugia

lifting sin cirugia

 

La piel de nuestro rostro manifiesta a lo largo del tiempo el reflejo de nuestra edad  y con ello aparecen las preocupantes líneas de expresión y arrugas.

La causa principal es el envejecimiento, ya que  a partir de los 30 años  nuestra piel  deja de producir colágeno de manera progresiva, perdiendo así parte de su elasticidad y empiezan a  parecer las primeras líneas de expresión.

Otros factores externos que pueden acelerar este proceso o empeorarlo son la exposición solar, el tabaco, el alcohol, el  estrés, etc.

Teniendo en cuenta todos estos elementos, deberíamos tener clara la importancia de cuidarnos la piel, pero ¿a qué edad sería recomendable hacerlo?

“Prevenir es la mejor forma de retrasar las huellas del paso del tiempo.”

Si te cuidas a partir de los 20 años, a los 50 aparentaras que sólo tienes 30. Los hábitos de cuidados diarios son imprescindibles e incorporarlo en nuestra rutina el primer paso para lograrlo: limpiar, tonificar, hidratar, oxigenar y masajear….

Cada vez más los clientes buscan procedimientos menos invasivos pero igualmente eficaces,  sin necesidad de cirugía, para mantener a raya la juventud y lucir una piel radiante por más tiempo.

No existe una sola técnica, el resultado se consigue con la combinación de masajes,  como el Kobido, asistido con aparatología como la radiofrecuencia INDIBA y la constancia en los tratamientos. Tratamientos naturales que trabajan desde el interior consiguiendo resultados sorprendentes sin riesgos, sin dolor, sin efectos secundarios.

En nuestro Centro Lola Burgos  te proponemos los siguientes tratamientos para empezar a cuidar los signos de la edad:

Se trata de un tratamiento de radiofrecuencia, no invasivo e indoloro, de solo efectos beneficiosos, que consiste en un calentamiento local de tejidos en una zona del cuerpo bajo la influencia de un campo eléctrico o magnético. La intensidad del calor depende de la zona y problema estético a tratar.

Este proceso hace que nuestro propio organismo incremente la síntesis de colágeno y elastina, produciendo una mejora en la elasticidad, hidratación, suavidad del contorno y  regenerando  la piel.

Consiste en un masaje con una serie de fluctuaciones entre movimientos rápidos y lentos para mejorar la circulación más profunda y así  activar la circulación, destruir las células muertas y promover la producción de elastina y colágeno.

Notarás una mejora visible en la piel dándole luminosidad, hidratación mejorando el tono y sobre todo previniendo las arrugas.

El tratamiento se lleva a cabo con un láser de alta intensidad, que da a nuestro rostro impulsos de luz (IPL) en la zona que deseemos tratar, variando de intensidad y frecuencia; ésta penetra en la piel activando los fibroblastos y estimulando la formación de nuevo colágeno.

Mejora la calidad de la piel, los poros y proporciona una textura de la capa córnea más suave y tersa de forma duradera. La tecnología IPL es la estrella del fotorejuvenecimiento, ya que proporciona resultados asombrosos. Las fechas más recomendables para realizar este tratamiento serían desde Octubre a Marzo.