Tratamientos estéticos que sí pueden realizarse durante los meses de calor

Existe la idea de que, con la llegada del verano, debemos detener todos los tratamientos estéticos hasta el otoño. Pero la estética avanzada no se detiene en verano: se adapta.

Durante estos meses, la piel y el cuerpo se enfrentan a condiciones diferentes: más radiación solar, altas temperaturas, aire acondicionado, sal, cloro y cambios en los horarios y en las rutinas. Por eso, el objetivo no es realizar tratamientos agresivos ni transformar la piel, sino ayudarla a conservar su equilibrio, mantener los resultados conseguidos y favorecer una sensación de bienestar.

¿Qué buscamos en un tratamiento de verano?

En esta época priorizamos protocolos respetuosos, adaptados al grado de exposición solar y a las necesidades reales de cada persona. Según la valoración previa, podemos trabajar para:

  • Mantener la hidratación y el confort de la piel.
  • Apoyar la función barrera frente a las agresiones propias del verano.
  • Mejorar la luminosidad sin recurrir a renovaciones intensas.
  • Favorecer el drenaje y aliviar la sensación de piernas pesadas.
  • Mantener la calidad del tejido y prolongar los resultados obtenidos durante el año.

Tratamientos estéticos que encajan especialmente bien en verano

No existe un único tratamiento adecuado para todo el mundo. Aun así, hay opciones que, por su forma de trabajar y siempre que no haya contraindicaciones, pueden integrarse muy bien en los cuidados de verano.

Indiba: cuidado del tejido y bienestar durante todo el año

La radiofrecuencia Indiba nos permite trabajar el rostro y el cuerpo sin provocar una exfoliación ni sensibilizar la superficie de la piel. Adaptando la intensidad y el protocolo, ayuda a mejorar la calidad del tejido, favorecer su recuperación y mantener una piel más confortable. Es una opción especialmente interesante para dar continuidad a los cuidados realizados durante el resto del año.

LPG Endermologie: ligereza y calidad de la piel

El calor puede favorecer la hinchazón y la sensación de piernas cansadas. Mediante una estimulación mecánica controlada, LPG ayuda a activar el tejido y a favorecer el drenaje. En facial también puede utilizarse para trabajar la calidad cutánea y conseguir un aspecto más descansado y luminoso, sin tiempos de recuperación.

Kobido: un cuidado manual para relajar y revitalizar el rostro

El masaje facial japonés combina maniobras precisas que estimulan la circulación, trabajan la musculatura facial y liberan tensión. Es un tratamiento completamente manual, no fotosensible y muy agradable para quienes buscan verse mejor y, al mismo tiempo, regalarse un momento de calma.

WishPro: hidratación y efecto buena cara

En verano muchas personas buscan una piel fresca, hidratada y luminosa sin recurrir a técnicas agresivas. WishPro permite incorporar principios activos seleccionados según las necesidades de la piel mediante un protocolo cómodo y no invasivo. Resulta ideal antes de las vacaciones, de una celebración o cuando el rostro se muestra apagado por el calor y el cansancio.

Presoterapia: descanso para las piernas

La compresión secuencial favorece el retorno y el drenaje, por lo que puede ayudar a disminuir la sensación de hinchazón y pesadez. Es un tratamiento especialmente apetecible en los meses de calor, siempre tras comprobar que no existen contraindicaciones y que es adecuado para la persona.

Ondas de choque: continuidad en los protocolos anticelulíticos

Las ondas de choque pueden formar parte de un protocolo destinado a mejorar el aspecto de la celulitis y la calidad del tejido. Al no basarse en una renovación de la superficie cutánea, pueden realizarse en verano, aunque es importante individualizar la intensidad, seguir las recomendaciones posteriores y evitar la exposición solar inmediata si aparece enrojecimiento o alguna pequeña marca.

No todas las personas viven el verano de la misma manera

Hay quien pasa cada día en la playa, quien trabaja al aire libre, quien apenas toma el sol y quien llega al centro con la piel muy bronceada. También cambian la sensibilidad, la circulación, la medicación y los objetivos. Por eso, la estación del año es solo uno de los factores que debemos valorar.

No trabajamos con protocolos idénticos para todo el mundo: adaptamos cada tratamiento a la persona, a su piel y a su estilo de vida.

¿Qué tratamientos suelen esperar al otoño?

Los peelings de renovación más intensa, determinados tratamientos con IPL o láser y otros procedimientos que pueden sensibilizar la piel suelen planificarse para épocas de menor exposición solar. Sin embargo, tampoco aquí conviene generalizar: la decisión depende del fototipo, del bronceado, de la zona que se va a tratar y de los hábitos de cada persona.

El diagnóstico sigue siendo la clave

En estética no hay tratamientos simplemente «buenos» o «malos» para el verano. Hay tratamientos adecuados —o no— para una piel concreta y para un momento determinado.

En Lola Burgos realizamos una valoración antes de recomendar cualquier protocolo. Así podemos conocer el estado real de la piel o del tejido, el nivel de exposición solar, los hábitos y los objetivos de cada persona, y elegir la opción más segura y coherente.

En verano no se trata de hacer más, sino de seguir cuidándote de la forma adecuada.